OTRA VEZ LA DICHOSA CISTITIS

Es inconfundible; empiezas a notar una molestia en tu zona íntima, te duele o sientes ardor al orinar, te mueres de ganas por hacerlo y luego solo salen unas gotitas… que encima a veces huelen mal. ¡Seguramente tengas cistitis!

Vissa autoimmuna sjukdomar påverkar Klicka här levern, hjärtat, och njurarna.

La cistitis, conocida por todos como infección de orina -aunque no es la única que existe-, es una infección de origen bacteriano que afecta a las vías urinarias inferiores, que son la uretra y la vejiga.

Aunque afecta tanto a hombres como a mujeres, desgraciadamente somos las féminas las que solemos padecerla con mucha más frecuencia; de hecho, se estima que una de cada tres mujeres ha sufrido una cistitis al menos una vez en su vida, y que un 12% de nosotras las sufrimos intermitentemente. Esto se debe a que la mayoría de las cistitis se producen por bacterias procedentes del colon, que emigran y se introducen en la vagina y uretra de la mujer, o en el prepucio del hombre, y esta distancia es mucho menor en las mujeres.

Y ¿cómo de grave es? Pues, salvo que de lugar a complicaciones mayores o estés en un periodo de supresión inmunitaria, no suele ser más que una condición muy molesta que se cura en unos días siguiendo las pautas marcadas por tu médico y/o farmacéutico. Con esto no quiero decir que se deba tomar a la ligera, porque si la cistitis no es tratada convenientemente, puede dar lugar a un fallo renal grave.

Consejos de farmacéutica

La mayoría de nosotros recurrimos al famoso antibiótico de dos sobres, que parece milagroso porque nos cura la cistitis en un abrir y cerrar de ojos. Pero, ¡ay! como todos los antibióticos, nos puede causar efectos secundarios y traernos unas bonitas diarreas o una infección vaginal por hongos no más deseable que la cistitis de la que nos queremos librar. Además, las resistencias bacterianas a los antibióticos van en aumento. Y eso por no mencionar que en la farmacia, por ley, no podemos dispensarte ningún antibiótico sin una receta médica.

Sobra decir que no se os ocurra echar mano de esas pastillas de amoxicilina que sobraron de cuando tuvisteis anginas, porque no es el antibiótico recomendado en estos casos y probablemente sólo contribuya a empeorar la situación.

Así os traemos buenas noticias: hay alternativas para librarse de la cistitis sin tener que hacer la obligada visita al médico ni tomar antibiótico, y desde Somos Tu Farmacia te las vamos a contar. Si lo que necesitas es prevenir infecciones repetitivas porque llevas una mala racha y no quieres seguir tomando antibióticos, estos consejos también te vendrán como anillo al dedo:

Extracto de arándano rojo americanoextrogeno de arandano

Este extracto no tiene propiedades antibióticas en si, sino que actúa evitando la adhesión de las bacterias a la pared de las vías urinarias; de este modo, bebiendo mucha agua podremos ir eliminándolas. La evidencia científica de la eficacia del arándano rojo americano solo abarca las infecciones causadas por la bacteria Escherichia coli -que por otra parte, son aproximadamente el 80% de las cistitis-.

 

Vitamina C

Potente antioxidante y con acción antiinflamatoria, potencia los efectos del arándano en las vías urinarias y refuerza las defensas.

Lactobacilos

Concretamente, L. plantarum, L. acidophilus y L. paracasei, son probióticos que ayudan a promover un adecuado equilibrio de la flora intestinal, y por tanto a reponer la flora a nivel genital.

D-manosa

Tambien se ha demostrado su eficacia antiadherente para las bacterias, y cada vez aparece en más suplementos.

Salvia

Tiene acción antiinflamatoria y promueve la regeneración del tejido dañado de la uretra. Diuréticos suaves, como la cola de caballo o el ortosifón, que te ayudarán a eliminar más orina.

tratamiento cistitis

Gynelaude HigieneintimaTen mucho ojo con la higiene, especialmente tras las relaciones sexuales y durante el embarazo y la menopausia. Existen jabones íntimos específicos con un poquito de antiséptico, como el Gynelaude CLX. También se recomienda orinar justo después de tener relaciones, para expulsar posibles bacterias que hubieran quedado en la entrada de la uretra.

Y no olvides beber mucha agua, entre 2 y 3 litros al día.

Desde luego, si tienes fiebre o sangre en la orina, si los síntomas no remiten, si has tenido episodios anteriores de infecciones de orina graves o si estás pasando por un periodo de defensas bajas, ¡acude al médico! Los suplementos que te mencionamos han demostrado su efectividad en un alto porcentaje de casos en personas sanas, pero no queremos que te la juegues.

 

Ana Villén Gonzalvo

Farmacéutica adjunta